Arma poderosa para posponer el placer inmediato y obtener resultados.

¿Alguna vez te ha sucedido que tienes que elegir entre estudiar para un examen final o aceptar la invitación a una salida? Imagino que no, que nunca te ha pasado, y si te ha sucedido supongo que elegiste estudiar.  Solo bromeo, a todos nos ha pasado.

Hay un sin número de distracciones que compiten con los estudios y desde el punto de vista del reforzamiento instantaneo que proporciona el entretenimiento, se puede decir que es una competencia un tanto desleal.

Existe un rasgo propio de las personas con inteligencia emocional que es  fundamental para el logro de resultados en cualquier aspecto o área  en la vida.  Si te sitúas  en el plano académico o financiero es aun más evidente lo imprescindible que  resulta proponerse desarrollarlo.  Me refiero a la capacidad de postergar el placer inmediato.

El concepto de inteligencia emocional (IE) fue popularizado por Daniel Góleman en el best seller que lleva el mismo nombre: “La inteligencia emocional”.   La habilidad de postergar el placer será planteada como un rasgo de IE, a lo largo de esta reflexión.

Todas las personas eficientes o exitosas de alguna manera se han entrenado para aplazar el placer, es decir, sacrificar ocio, disfrute, salidas, fiestas, juego, descanso, viajes, o cualquier otro tipo de placer; para realizar durante ese lapso de tiempo acciones claves que determinan el logro de aquello que se han propuesto.

Los atletas de alto rendimiento y los artistas se dedican de forma sistemática  a largas jornadas de practicas y de ensayos, respectivamente. Luego siguen practicando o ensayando por años, para adquirir dominio de alguna habilidad o para acumular ganancia de entrenamiento y de esta forma perfeccionar su ejecución.  Atraviesan diferentes niveles y van pasando de ser buenos, a ser excelentes, de ahí a ser sobresalientes hasta desarrollar maestría y explotar su potencial al máximo.

Los activistas sociales y personajes de la historia que han impulsado las grandes conquistas sociales en pos del bien común y que han transformado la sociedad en que les ha tocado vivir, es porque han antepuesto en muchas ocasiones, beneficios personales o placeres circunstanciales ante la causa que defienden o proyectos sociales que impulsan.

Los emprendedores dedican grandes cantidades de horas a sus startups y proyectos. Durante su gran aventura van desde la concepción de la idea, pasando por la búsqueda de un modelo de negocios, probar sus diferentes hipótesis, luchar por sacar un producto mínimo viable hasta fondear su proyecto. Lanzan su empresa, procuran que  sea rentable, sostenible y  escalable.  Durante esa etapa de sus vidas su enfoque está casi exclusivamente en su emprendimiento.

En todos los casos anteriores no importa si se trata de deportistas, artistas, activistas, emprendedores o inversionistas; todos tendrán que pagar un precio por obtener resultados y mucho más, si se trata de resultados a largo plazo.  Durante mucho tiempo tendrán que establecer prioridades y sacrificar placeres.  Claro, eso no significa que no se debe buscar un balance y descansar o divertirse. Solo que cada cosa a su tiempo.

Asimismo, tú como estudiante o aprendiz, debes dedicarte a la lectura, el estudio y las prácticas que impliquen la formación de competencias. Trabaja para desarrollar tus aptitudes y capacidades, hasta convertirlas en esas competencias genéricas (o habilidades blandas como se les conoce actualmente) que necesita todo profesional de cualquier campo y las específicas de tu carrera. Plantéate ser un profesional de calidad y comprométete con la aspiración de llegar al alto rendimiento intelectual y profesional.

Por eso debes definir lo que quieres en relación al proyecto de convertirte en profesional, definir el nivel que quieres alcanzar y concebir un plan para desarrollarte y diferenciarte dentro de tu carrera.

Si sabes que tu atención está principalmente en jugar videojuegos, pasar horas y horas en las diferentes redes sociales o en darte atracones de series y sabes que ahí se consume la mayor cantidad de tu tiempo; debes hacerte conciente de que no estás asumiendo tus prioridades.  Si este es tu caso, revísate, cuestiónate tú mismo y da un giro a esa actitud.

Visualiza tu futuro y pregúntate si eso que estás haciendo ahora te conduce directamente a esa visión de futuro que tanto anhelas.  Si la respuesta es negativa, ya sabes que necesitas hacer ajustes.  Hacerlo es una manera de demostrarte a ti mismo que te estás tomando tu futuro en serio.  De que tu proyecto de vida es importante para ti.

Cuando desarrollas una poderosa visión, un fuerte compromiso con ella, se convierte  en una guía que le da dirección a tu accionar.   Eso te hace capaz de trascender los momentos de aburrimiento o desmotivación en los que tal vez prefieres perder el tiempo en vez de hacer lo que toca hacer.

Cuando te mueves por esa gran visión y generas la convicción de que es necesario, primero cumplir los compromisos y que luego viene la diversión. Cuando esto es así, es inevitable que cumplas tus propósitos y logres tu meta de graduarte en el tiempo planificado y con los conocimientos y competencias para ejercer tu profesión con excelencia.

Cuando hayas cultivado ese rasgo de inteligencia emocional: La capacidad de postergar el placer y no te dejes vencer por las tentaciones, estarás preparado para  construir con esmero las bases de una carrera sólida.

No hay que tener miedo a la incomodidad,  a la lucha, a los inconvenientes, a lo tedioso al dolor o al sufrimiento.  Es ahí donde se cultiva el carácter.  Además ¿quien fue que estableció la expectativa de que tenía que ser todo fácil? Hay que saber que todo lo valioso cuesta, se toma tiempo y requiere dedicación.

Sacrificar placer inmediato por un lapso determinado de tiempo a cambio de un bien mayor, como lo avisa el título de este artículo es un negocio inteligente. Aunque te autoengañes, es algo que luce claramente ventajoso.  Pequeños sacrificios en el presente para construir un futuro es de inteligentes. Pero sé que, para nada es igual, ni siquiera parecido, saberlo que  tener la capacidad de llevarlo a la práctica.  Sé que en tu mente, en ocasiones,  se libran  batallas campales -al estilo de Juego de Tronos-, y muchas veces gana el placer inmediato. Por eso, debes preparar un arsenal de recursos para ir bien armado a la batalla.

Dedica tiempo a fortalecer esa poderosa visión de ti, alcanzando lo que te has propuesto y disfrutando de una compensación inmensamente mayor, después de obtener los resultados.  Una visión tan atrayente que cualquier placer inmediato, obstáculo o malestar se vea débil cuando los comparas.

Si necesitas soporte para avanzar en el desarrollo de la habilidad de postergar el placer inmediato en pos de lograr tus propósitos, no dudes contactarme.  Haz una cita y lo abordamos.

Alexis Rodríguez

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